martes, 15 de septiembre de 2015

Identidades



Identidades






Noto como una luz se adentra en mi habitación y me roza suavemente los párpados, los acaricia y los calienta a la vez, tengo la necesidad de abrirlos. Cuando lo hago, no puedo evitar sentirme en paz.

Algo capta mi atención, me levanto lentamente y miro por la ventana ensimismada. Descubro que las nubes están cubriendo el cielo de un color grisáceo, la luz acogedora que me despertó está desapareciendo ante mis ojos. Eso me hace reflexionar que las diferentes identidades que existen, en definitiva son como los elementos del cielo.

Hay personas que son como el sol: alegres, únicas y divertidas, que alumbran el mundo con su sonrisa y su calidez, que son capaces de alumbrar y calentar un planeta al completo, y que los demás necesitan de ellas para vivir.

Como las nubes, son las personas tristes y oscuras, que anunciando lluvia van y vienen, que apagan la luz a su alrededor, y que a veces, muy de vez en cuando, dejan escapar un bonito arcoíris cuando en su camino encuentran a alguien que les proporcione felicidad; alguien que se convierta en su sol particular.

También como la luna están las que son diferentes, aquellas a las que no les gusta ser vistas, que son tímidas y se esconden tras los demás pero, que cuando se dejan ver, lo eclipsan todo.

Por último, encontramos estrellas, brillan con luz propia pero no son especiales, se copian unas de otras y todas parecen iguales.

Dejo de mirar por la ventana y me acerco al interior del cuarto, veo como mi rostro se refleja en el espejo,  y me doy cuenta de que  aunque sea difícil lucharé por ser un sol, brillante y feliz.

5 comentarios:

  1. ¡Buenas!

    Por si alguno aún no ha hablado conmigo o no me conoce por mi nombre real, soy Esther, la autora del blog "Dulces Cartas".

    El relato en el que estoy comentando es muy especial para mi, ya que fue el primero que escribí y presenté a un concurso (en el que quedé segunda), pero eso no es lo verdaderamente importante. Por lo que realmente es significativo, es porque fue el primero que me atreví a enseñar a los demás, el primero que saqué de mi libreta o de mi ordenador para que viera la luz del mundo.

    Espero que os guste, y no seáis muy duros, lo escribí cuando tenía 14 años.

    ¡Besos y abrazos para todos!

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  2. Precioso relato Esther, desde pequeña tenías talento. Me encantó como logras hacer una analogía entre el carácter de los elementos de la naturaleza con el de las personas, al fin y al cabo somos hijos del universo y seremos siempre como él. Un saludo!

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    1. Muchísimas gracias por animarme siempre, es un placer leerte y leer tus comentarios. ¡Eres un sol!

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  3. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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    1. me parece genial que te guste tanto, y para mi es un honor que quieras copiar algunas cosas, pero siempre deja claro que son mías por fa!! Gracias por tu opinión! espero verte más por aquí!

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